En todos nuestros proyectos, todo empieza por entender tus necesidades, tus objetivos y las ideas que quieres transmitir a tu cliente.

Para lograrlo, aunque a veces lo adaptamos si hay una necesidad especial, estos son los pasos que seguimos con más frecuencia:

 

1. Primer contacto
Lo primero que necesitamos hablar son las ideas que quieres transmitir a tu cliente.

Si ya tienes claro lo que quieres, ¡podemos pasar al siguiente paso! Si todavía no estás seguro del alcance del proyecto, trabajaremos juntos para definir sus líneas generales.

2. Presupuesto
Para poder enviarte un presupuesto adaptado a tu proyecto, necesito al menos la siguiente información:

  • Número de imágenes y la posición aproximada de las cámaras. Cada espacio se trata de forma individual. A veces se necesita más de un render para el mismo espacio, y eso también se tiene en cuenta en el presupuesto, ya que el esfuerzo requerido varía.
  • Referencias de proyectos similares que ayuden a valorar la complejidad del modelo y la dificultad general del trabajo.
  • Plazos de entrega. Como suelen ser necesarias correcciones, es esencial saber con qué flexibilidad se cuenta para lograr el resultado deseado.

3. Flujo de trabajo
Nuestro flujo de trabajo está estructurado así:

  1. Recopilación inicial de información. Incluye todo el material necesario para desarrollar el proyecto: planos, modelos 3D (lo remodelamos todo desde cero, pero nos ayudan en el desarrollo), moodboards, fotos, renders de referencia, bocetos, etc.
  2. Inicio del proyecto y entrega del render blanco. Incluye la geometría general, la iluminación y propuestas de distintos ángulos de cámara. En esta fase se hacen las correcciones necesarias.
  3. Entrega de previsualizaciones. En esta fase trabajamos las texturas, la iluminación y los elementos de detalle. Se realizan las correcciones necesarias.
  4. Entrega de los renders finales.